Eficacia, Eficiencia y Efectividad.

Aunque estos términos son utilizados frecuentemente de manera indistinta, en la teoría de la gestión empresarial tienen un significado bastante diferente, de manera que se puede ser bueno en una de las áreas y mediocre en la otra.

La eficacia hace referencia a la consecución de las metas, al logro del efecto deseado.

Por ejemplo, Pepe es muy eficaz porque, tarea que le encargo, tarea que finaliza. En cambio, Rosa no es demasiado eficaz, suele dejar las tareas inconclusas.

Por lo tanto, la eficacia es independiente de la cantidad de recursos  (dinero, tiempo…) empleados. Es decir, en este caso, Pepe puede ser muy eficaz aunque para hacerme un sencillo informe en Excel tarde tres días porque él, pase lo que pase, lo termina.

De la misma manera, Rosa es una vendedora eficaz, porque siempre cumple sus objetivos de ventas (aunque en su empresa, nadie se ha preocupado de analizar si dichas ventas son rentables o no.

En relación a los recursos utilizados, estaría la eficiencia. Si se utilizan de manera adecuada/óptima, estaremos siendo eficientes, aunque esto no quiere decir que alcancemos los resultados previstos, es decir, que seamos eficaces.

Por ejemplo, podemos tener un administrativo muy eficiente, que utiliza muy bien los recursos de los que dispone, pero que no es capaz de tener la contabilidad al día, presentar sus informes, etcétera (es decir, no sería eficaz) porque es insuficiente, ya que para este departamento necesitaríamos dos personas como mínimo.

 

 

Eficacia

 

 

No

Eficiencia

No

No es eficiente ni eficaz: Desperdicia los recursos empleados, y no alcanza los resultados previstos.

No es eficiente, pero es eficaz: consigue los resultados planeados, pero empleando excesivos recursos.

Es eficiente, pero no eficaz: Utiliza adecuadamente los recursos de que dispone, pero no alcanza los resultados esperados.

Es eficiente y eficaz: Alcanza los objetivos establecidos, utilizando de manera adecuada/óptima los recursos.

El tercer término, la efectividad, es habitualmente sinónimo de la eficiencia, aunque David Osborne y Ted Gaebler lo definen como una medida de la calidad de las metas alcanzadas.

Es decir, podemos ser eficaces (hemos logrado los objetivos), eficientes (lo hemos hecho con una utilización adecuada de los recursos), pero… ¿qué utilidad tienen esos resultados? ¿Para qué sirven?

 

Referencia:

Rodríguez, Pablo. (2009, Diciembre 12). Eficacia, Eficiencia y Efectividad. Economia Sencilla.  Rescatado de: http://www.economiasencilla.com/gestion-empresarial/eficacia-eficiencia-y-efectividad/