Emprender o no emprender.

 

 

Yo lo viví. Tenía un sueldo bastante decente y contaba con prestaciones y beneficios interesantes, pero nunca estuve conforme con la parte del horario; no contaba con la capacidad de decidir sobre mi tiempo. Tal vez por eso me animé y decidí emprender. Admiro mucho a las personas que pueden organizarse y ser productivas en una jornada de 8 horas; yo definitivamente no puedo.

 

Tomar una decisión como la de emprender un negocio no es cosa fácil. Puede ser muy estresante. Seguramente vendrán a tu mente mil historias de fracaso y todos los pretextos del mundo se pondrán frente a ti para impedir que des ese paso en tu vida.

 

Como consultor me he topado con historias muy interesantes que los mismos emprendedores me han platicado y hoy quiero compartir  las escusas más comunes que he escuchado para no emprender; lo hago con la esperanza de que te identifiques con algunos de ellos y puedas superarlo.

 

1.- No tengo tiempo.

2.- No tengo dinero.

3.- No quiero fracasar.

4.- Ya no estoy tan joven.

5.- No me animo.

 

Seguramente uno o varios de estos pretextos te han pasado por la mente y si ya lograste dar el paso entonces supiste darle una respuesta lo suficientemente pesada como para superarlo, pero si no es el caso, entonces déjame compartirte ahora las razones más comunes para sí hacerlo, de tal suerte que pueda animarte y darte un empujoncito a este rollo de ser emprendedor.

 

1.- Podrás crear tu propio trabajo.

2.- Tendrás posibilidades de crecer económicamente.

3.- Generarás espacios de trabajo para otras personas.

4.- Verás crecer tus ideas y desarrollarlas.

5.- Controlarás el tiempo a tu antojo.

 

Eso sí, cada caso es diferente y, así como el liderazgo, emprender no es para cualquiera. No quiero decir con esto que vale más un empleador que un trabajador, por el contrario, se complementan ambos pues no existiría uno sin el otro; sin embargo, es un hecho que se requiere de dos personalidades distintas para ejecutar con éxito cualquiera de esos roles. Lo que sí puedo asegurarte es que hay tres condiciones elementarles que se deben cumplir en el interior de un emprendedor para que logre desarrollarse plenamente.

 

Primero, debes hacer lo que te apasiona. La pasión atrae al éxito. Busca hacer algo que realmente te guste hacer y que te motive todas la mañanas para salir contento a tu trabajo.

 

Segundo, no todo es negocio. Uno de los grandes mitos del mundo emprendedor es que todo está relacionado con los negocios. Muchísimas veces las motivaciones son tan diversas que no es el dinero precisamente lo que se convierte en el centro de atención.

 

Tercero, el fracaso más seguro es cuando no lo intentas. Muchos te juzgarán. Inclusive por amor te recomendarán irte a lo seguro y a que te prepares para conseguir un buen empleo. Pero tú sigue tus instintos, escucha todos los consejos posibles pero nunca olvides escuchar a tu yo interno, y con los pies bien puestos en la tierra, pero bien puestos, intenta seguir tus sueños.