Marco Antonio Macedo Valdéz. Fundador de Macedo Cham Consultores y de Decide Ser Grande. 

Muchos lo llaman profesor, para otros es su maestro, lo cierto es que son pocas las empresas de Mexicali que no han escuchado o puesto en práctica alguna de sus enseñanzas en materia de calidad y mejora continua. Marco Antonio Macedo quiso ser ingeniero mecánico pero su vocación de estar y trabajar con la gente fue la razón por la que optó por la ingeniería industrial.

En su momento fue pionero en Guadalajara de la exportación de productos y participó en la planeación de llevar lo hecho en México a otros países del mundo en donde, hasta ese entonces, solamente nos conocían por sarapes y sombreros.

Luego de 15 años en la Perla Tapatía, el maestro Macedo volvió a su tierra, Mexicali, con la idea de replicar el esquema de comercio exterior; sin embargo, la realidad de la frontera se fincaba en la maquila, convirtiéndolo de asesor de comercio en asesor industrial. “Mexicali se había convertido en tierra fértil para que, como ingeniero industrial, pudiera compartir con los empresarios inquietos todas las experiencias adquiridas en distintos lugares del mundo.”

Así fue como en 1987 abrió formalmente un despacho de consultoría en un tema, por demás, fuera de lo común en ese entonces: cómo hacer más productivas a las empresas. “Íbamos a asesorar sobre un término que en aquél tiempo sonaba a nivel mundial y que era lo que los japoneses estaban haciendo, el concepto de calidad. Había un slogan que decía: si Japón puede ¿por qué nosotros no vamos a poder?

Macedo recuerda con agrado que él y su socio --otro ingeniero industrial como él pero con fortalezas en la parte técnica-- estaban convencidos de los conceptos de una nueva cultura en las líneas de producción, creían firmemente y se motivaban y emocionaban al decir frases como: “hacer las cosas bien a la primera”, o “el cliente es la razón de nuestra existencia”. Hoy, a tres décadas de ese inicio, Macedo comparte que todos esos conceptos eran slogans bonitos para pegar en la pared porque la necesidad real estaba en la creación de una cultura de calidad… “porque la calidad está dentro de las personas, no es algo que nosotros diseñamos, es algo que permitimos que salga porque nosotros estamos hechos con calidad”.

Por supuesto que su juventud y propuesta resultó irrespetuosa para las vacas sagradas de la consultoría en Mexicali que no les auguraban futuro. Pero nada de eso los detuvo, siguieron tocando todas las puertas de las empresas sin dejar de visitar ni un solo parque industrial en toda la región.

Y, aunque el nombre del despacho ha cambiado a lo largo de los años, la realidad es que siempre se ha fincado en su razón de ser y en el pensamiento, discurso y actuar del maestro que se ha ganado la confianza de la gente en tres décadas de trayectoria. Y en ello finca su éxito. “Somos un despacho formado por personas íntegras, honestas, profesionales que no hacemos cosas para quedar bien o para conservar una cuenta”.

Con su experiencia, hoy tiene la autoridad para recomendar que el dinero no es una meta, sino un efecto de cuando las cosas se hacen bien y se es congruente con la pasión por asesorar y compartir los conocimientos.

En este sentido, el maestro Macedo recomienda a los emprendedores que no se desalienten, que crean en sus ideas y no las descarten porque alguien más les ha dicho que son malas. Si escuchan que algo es difícil no quiere decir que sea imposible, quiere decir que requiere un esfuerzo mayor al normal. “Al emprendedor, la libertad le da miedo.  Hacer esto es como resbalarse en un tobogán: cuando estás arriba, da miedo; cuando te deslizas, te gusta porque modificas tu estructura interna de pensamiento.”

 

 

En la actualidad, Marco Macedo lo ha vuelto a hacer emprendiendo su más reciente sueño: Decide Ser Grande, una plataforma empresarial online para los empresarios de las Pymes y de los emprendedores con programas de capacitación y herramientas prácticas y accesibles en donde comparte sus conocimientos de tres décadas.