Cuando el dinero se convierte en una consecuencia de la realización.

“Uno de los enemigos de que la gente sea feliz es su ego porque no genera aprendizaje. Y en México los empresarios son arrogantes a diferencia de otros lugares en donde todo el tiempo están aprendiendo, tienen una imagen fresca porque permanecen hambrientos en busca de la innovación y pertenecen a foros en donde comparten sus ideas y se enriquecen de las de los demás”, asegura Mauricio Bustos Eguía, fundador de Elévate. 

Y no lo menciona como un discurso prefabricado, sino que habla desde su experiencia, ya que en su pasado cercano fue un empresario exitoso y un alto ejecutivo y, admite que gracias a su ego nole importaba lo que pensaran los demás y esa postura le generó ignorancia. Uno de los momentos en los que hizo conciencia del enorme ego que tenía fue cuando miró a su hijo de ocho años y tuvo que admitirle que había quebrado la empresa en la que el pequeño había invertido todos sus ahorros: mil pesos.

Luego de que su negocio de motocicletas se fuera a la quiebra y de que la empresa para la que trabajara le diera las gracias, Mauricio Bustos se encontró en la lona y con un sinfín de cuentas por pagar, casas hipotecadas, amigos perdidos y un matrimonio roto. “Lo que hice fue tomar un avión a la Ciudad de México y me fui a la semana Pyme”.

Ahí conoció una empresa de consultoría con la que hizo alianza para representarla en Mexicali, Baja California, aunque regresó a su tierra a picar piedra pues sus contactos eran pocos para ofrecer soluciones de desarrollo organizacional y de negocios. Este fue el inicio de una serie de cursos que tomó en un proceso de búsqueda de sí mismo a través de la programación neurolingüística, neurosemántica, coaching, meditación y muchos otros temas relacionados de los que echó mano para “jugar al consultor” al tiempo que se descubría y analizaba. En esta nueva faceta de eliminaciones de egos, Mauricio hizo un networking en el crecimiento personal. 

“Vi el mundo desde otra perspectiva. Y no sabes cómo agradecí al universo el ladrillazo. Todo lo nuevo me llevó a una riqueza en donde el dinero es una consecuencia. Imagina un martillo que compras y que nunca lo usas para clavar un clavo… Sino haces lo que te indica tu llamado interior, talento natural, entonces no te realizas en la vida. Y la realización produce un valor.”

Mauricio tenía ya varios clientes a los que brindaba los cursos tradicionales de la empresa matriz sin dejar pasar la ocasión para condimentarlos con sus nuevos conocimientos en PNL y neurociencia. Así que cuando el negocio ya daba para comer y también para costearse los nuevos aprendizajes, decidió dar a conocer Elévate, su propia compañía de consultoría y coaching.

“La realidad es que no me iba muy bien como coach, pero me encantaba. En Mexicali me costó trabajo venderme como coach pero con el tiempo encontré un nicho en donde yo mismo hice mis programas de desarrollo humano, de ventas y de equipos de alto desempeño.” Y, por supuesto, incluía temas de innovación liviana hecha para las empresas que no se atreven a hacer grandes cambios y que prefieren una prueba piloto para que, cuando ya tengan los resultados óptimos, entonces puedan escalarlo. 

Hoy en día sus hijos forman parte de la empresa. El mayor se integró en la división de network marketing y el mediano se ha comprometido con la parte de asesoría y coaching para adolescentes.

En 2010 Mauricio conoció aKyle Mynard, un joven que no tiene ni brazos ni piernas y que ha sido ejemplo para muchos otros por su pasión por vivir. Justo pensando en ello, creó el movimiento Sin Excusas que, posteriormente tomó el nombre de Fundación Nicoya por el grupo empresarial manufacturero que lo apadrina. Hoy su misión es gestionar una filantropía estratégica generando un ecosistema de mayores oportunidades para quienes no las tienen a través de un ejército de voluntarios en Mexicali que ofrecen charlas a niños y jóvenes y a padres de familia.

“El éxito es poder hacer lo que te apasiona yque eso genere un valor, aunque no se te pague por ello, porque estás generando un valor para el mundo”, asegura Mauricio. 

Agradecemos a Mauricio Bustos Eguía compartir su pasión con Decide Ser Grande.