Planear y modelar, la dupla perfecta del empresario

Todos los emprendedores y empresarios tienen grandes ideas, sueñan con frecuencia en nuevas opciones y seguramente pasan horas contando a sus amigos cómo es que pondrían un negocio exitoso que sería punta de lanza en su mercado.

Y, por supuesto, el deber ser nos dice que todos ellos deberían dedicar tiempo y esfuerzo en realizar su modelo de negocio y, posteriormente, su plan de negocio no solamente para buscar nuevos socios o ir detrás de un inversionista o del préstamo de un banco para hacer realizar su sueño. ¿Por qué? Porque este par de documentos son las bases de toda empresa que se digne de llamarse así y porque son los cimientos que harán que las cosas funcionen y lo hagan de la manera más eficiente posible.

 

Un plan de negocio para mi inicio

En términos muy prácticos, un plan de negocio es un documento que describe la idea del negocio y la proyección financiera que se calcula para que pueda abrirse y se conciba a tres y a cinco años plasmados en una corrida financiera.

Este plan contempla qué tan factible y viable es generar esta idea si se lleva a la realidad. Nos cuestiona quiénes forman parte del equipo de trabajo y cuáles serán sus funciones. También contempla de dónde se obtendrán los insumos, si habrá que traerlos de otros lugares y no solamente el precio que eso genera sino también la viabilidad de que contemos con las materias primas o equipo, en caso de haberlas.

El plan de negocio es sumamente útil para el arranque del mismo porque le permite ver a los posibles inversionistas o socios a qué le apostarán y con cuanto para iniciar el proyecto. Por supuesto, al llamarse plan debe tomarse en cuenta que, con el paso de los meses, deberá revisarse, sobre todo en la corrida financiera, puesto que las condiciones podrían variar y hacer cambiar los números drásticamente.

 

Mi pasión, mi negocio

En Decide Ser Grande creemos que todos los sueños pueden convertise en realidad si el emprendedor o el empresario se toma el tiempo necesario para la reflexión y la realización de un modelo de negocio que anteceda a la elaboración del plan como tal.

La razón es muy sencilla. Trabajar en un modelo de negocio es trabajar en la fórmula para encontrar dónde está el “negocio de mi negocio”. Este es un documento útil para inversionistas o solicitud de financiamiento, sin embargo, tiene por objetivo que el emprendedor o empresario conozca y reconozca todas las implicaciones que tendrá su idea cuando se lleve a la realidad, ya que de este ejercicio detonarán todas las políticas: de compra, de venta, de atención al cliente, de comercialización, de promoción, de comunicación y, hasta la misión, visión y los valores de la empresa.

Aunque es recomendable que durante esta tarea se genere una corrida financiera, lo importante es que el empresario conozca y determine los estándares con los que va a tomar decisiones en cada una de las unidades de su negocio y, con base en sus determinaciones, genere las políticas de toma de decisión.

En otras palabras, en este trabajo se crean las reglas del juego: por qué deben existir dos unidades de negocio en lugar de cuatro; por qué se debe poner mayor atención en la compra que en la venta, etcétera, porque una de las máximas de Decide Ser Grande es hacer conciencia de que no siempre el negocio está en la venta del producto o servicio.

Por ejemplo, si alguien planea abrir una gasolinería, será importante considerar que el negocio del negocio no está en la compra, ya que todos los competidores compran el insumo al mismo costo, el negocio está en el volumen de venta que ofrece el servicio y la ubicación de la unidad de negocio. Existen otras empresas cuyo negocio sí está en la compra, dado que de esa negociación se genera un importante margen de utilidad, que al vender en volumen genera un significante negocio. 

Siendo así, ¿dónde está el negocio de mi negocio? En el caso de la gasolinería estaría en la ubicación y en servicio impecable al cliente para generar no solo el tráfico de clientes sino sobre todo la lealtad de los mismos. Ahí cobra vital importancia la determinación de dónde abrir o no nuevas sucursales y cómo agregar nuevos servicios relacionados. En este sentido, el modelo del negocio genera la guía de la identidad corporativa, la definición de los clientes, la toma de decisiones de todos los líderes, los indicadores del negocio y, por supuesto, una expectativa de los ingresos y egresos. Pero eso sí, lo más importante es que se reflexione en dónde está el negocio del negocio.

 

En Decide Ser Grande ofrecemos un modelo de negocio que hace la diferencia a muchos otros que existen en el mercado porque:

1. Te permite identificar la experiencia a comercializar (propuesta de valor) en términos de la necesidad del cliente y no de los productos y servicios de la empresa.

2. Te hace reflexionar en los valores necesarios e indispensables para que generes una experiencia distinta en el cliente. Hoy en día, la gente busca experiencias, buenas experiencias en lugar de meros productos o servicios. Y, ¿lo mejor? Paga por ellos.

3. Identificas los procesos de valor (negocio del negocio) y flujo de operación del negocio. De este planteamiento podrás identificar en que porcentaje participa cada proceso en la generación del negocio. 

4.  A partir de una reflexión y análisis, el modelo lleva al empresario o al emprendedor a tener la visión y la filosofía de su negocio basándose en la promesa al cliente. Ese será su gran diferenciador, ese es el que hará que su negocio no sea como muchos otros y se pierda en la inmensidad de las Pymes.

5.  Genera un análisis de mercado que es semejante a una prueba de ácido para que el emprendedor realmente reconozca si su idea genera valor o es una más y, con base en esto, sabrá si su negocio se dirige a un océano azul o de uno rojo sentenciado al fracaso.

El modelo de negocio debería concebirse como un paso anterior a la realización del plan de negocio porque propone los parámetros y los elementos para simular en la corrida financiera y en los elementos del plan. Para nosotros, es una prueba de fuego que determina si esos sueños incansablemente platicados a los amigos es, en la realidad, una buena idea que se convertirá en una empresa.