Carlos Carrillo. Licenciado en Negocios Internacionales. Fundador del Café 8 1/2

El secreto: ser el mejor anfitrión

La triada perfecta en el lugar idóneo: música, café y buen servicio.

 

Apasionado por la música, los libros y un buen café. Así se define Carlos Carrillo, propietario del café 8½, un lugar que, podría ser como el de cualquier otro pero que a lo largo de sus más de siete años se ha convertido en el punto de referencia en Mexicali por su propuesta en bebidas, atención al cliente e instalación.

Ocho meses se tomó Carlos, mejor conocido como Charlie, para ver su sueño hecho realidad. Y, desde su inicio planeó que el servicio sería fundamental para el éxito. Como buen anfitrión que se considera, su filosofía de atención al cliente se basa en un servicio de primera en un ambiente de trabajo relajado en donde los mismos empleados se divierten porque comulgan con la filosofía de 8½ al disfrutar de la música, el cine y, por supuesto, del café.

Para lograrlo, el proceso de selección de personal es indispensable. Platica con cada uno de los prospectos para conocer sus gustos. Después les aplica una encuesta que él mismo desarrolló para percatarse si podrán integrarse al equipo ya conformado.

Un segundo punto que ha sido decisivo en 8½ es la orientación al empleado para que conozca el concepto y todos los puntos que implica el servicio al cliente. Además, gracias al buen ambiente de trabajo, los colaboradores tienen los elementos necesarios para innovar en la creación de nuevas bebidas, sabores y hasta colores, al tiempo que se sienten reconocidos por sus aportaciones.

Carlos aconseja a los emprendedores “aprender a seguir aprendiendo”, siempre investigar nuevas cosas, actualizarse. Él mismo admite que ha aprendido a ser constante, a ser disciplinado pero también a trabajar en equipo y a aprender a confiar en la gente y a delegar responsabilidades.

Pero no todo termina en el servicio. La idea original de Carlos ha evolucionado con el paso de los años transformando el lugar que no solo tiene mesas tradicionales en un espacio cerrado, sino que construyó una terraza que, incluso con los 52 grados centígrados de un verano en Mexicali, se convierte en un sitio agradable para tomar café y conversar. La evolución en los espacios se aprecia en la sala de cine con sillones idóneos para la proyección de películas, conciertos o, incluso, las propuestas audiovisuales de estudiantes.

Para los emprendedores que hoy están pensando abrir un negocio, Carlos aconseja tener mucha paciencia y darle mucho más tiempo a la creatividad de nuevos productos o servicios, dado que la operación los absorberá. “Cuando haces lo que realmente te gusta, eres constante y trabajas mucho, lo demás llegará por añadidura”, asegura Charlie quien hoy en día escucha música, lee a diario y se divierte en un equipo de trabajo que disfruta servirle al cliente.

Gracias a Carlos por compartir con Decide Ser Grande su pasión por hacer equipo, la música y el buen café.